Albergue O Mirador - Portomarin - Lugo - Camino de Santiago
 

 

 
No preguntó, surgió de la nada...
Vista panorámica de Portomarín
 
...como un inquilino entrometido, como una chispa transitoria nacida entre las aguas.

Nadie pudo detenerlo, ni la gente, ni la tierra, ni las casas; su curso era inmutable. Corre por las entrañas de este pueblo al igual que una gran arteria del cuerpo humano reescribiendo en las piedras su pasado.

Anhelaba riquezas, suelos antiguos que circundar, y en su afán de expansión lo inundó todo. Aún hoy los viejos recuerdan con añoranza aquellos tiempos en los que cualquier cosa, incluso los corazones estaban de mudanza.

Tan acostumbrados estamos a verlo que apenas si se nota su presencia, pero de todo quedan huellas, vestigios, y la historia de Portomarín reside bajo sus aguas.

Como cada mañana el nuevo pueblo despierta envuelto en la niebla y los fantasmas que emergen del río. Los más madrugadores comienzan a levantarse y entonces estos huyen rápidamente a las aguas del Miño para no ser descubiertos, dejando así intacto su paisaje.

Los peregrinos arrastran sus piés por las calles y bombardean con fotos la iglesia de San Nicolás, que les recibe y posa para ellos con la mejor de sus sonrisas. Me pregunto en qué piensan cuando la miran, porque cuando la observo siento que a pesar de todo tengo un poco más de fe en el ser humano. ¿Es el hombre, que ha demostrado cometer las mayores atrocidades, el mismo hombre que ha sido capaz de trasladar y reconstruir una iglesia piedra a piedra con el objeto de que perdure su belleza?

Susurraré la historia a un peregrino errante, la historia de un pueblo ahogado, en donde el Miño nos muestra de vez en cuando los restos y los fantasmas, para recordanos que siempre están ahí.

O'MIRADOR

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